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microcuento ajeno (Norberto Costa)

Despertar.

Despertó cansado, como todos los días. Se sentía como si un tren le hubiese pasado por encima.
Abrió un ojo y no vio nada. Abrió el otro y vio las vías.

microcuento

al abrir el cajón viejo de las cartas con naftalina, descubro la sonrisa de las polillas. no se comieron una sola, pero las han disfrutado casi hasta el dolor. todas tus palabras, las mías, las travesuras, las casas secretas, las citas clandestinas, las promesas…pobres, flacas y llorosas frente a la belleza de la palabra. si supieran la verdad…
esa tarde el basurero recibió un sobre lleno de cartas, el exterminador se rió, eran las polillas más flacas del mundo…

¿Por qué Maradona?

desde guagua me gustó su fútbol.
su irreverencia,
sus tatuajes…
siempre haber criticado al sistema,
haber retado a los poderosos,
haber jugado el mejor fútbol,
haberse enfrentado a todos y contra todos…
haber jugado a pesar de las drogas que le ayudaban a soportar la vida…
haber jugado a pesar de ellas y no gracias a ellas…
las drogas no le daban alas
ni piernas más fuertes,
ni más grandes,
ni nada
solo a soportar la soledad de saberse el mejor…
y mirar un puebo argentino, con fama de arrogante, de tremendo,
aplaudir a un grupo de futbolistas
a pesar de la derrota,
a pesar de los dolores,
a pesar de los pesares…
y ver a la gente “bancando al diego”,
y agradeciéndole, incluso las derrotas,
emociona…
qué le vamos a hacer
somos humanos
y ese d10s es humano,
se equivoca
como la naturaleza
las erupciones
y los malos gobiernos…

ternurizado

las noticias que deberían ponerme contento, también me ternurizan…
esta sensibilidad…

futbolerías, de Eduardo Galeano…

Una maravilla, la literatura y el fútbol..”una linda jugadita por el amor de Dios..:”

el olor del fin de año escolar

llevo 18 años más o menos de profesor de secundaria…desde el primer día, pelilargo, desternado, camisa otavaleña, rodeado de señores grandes de corbata y ganas de compartir el amor por la literatura. lo que importaba es que los guaguas como les llamo todavía, a pesar que algunos eran mayores a mí, aprendieran a amar la palabra. a dejar escapar una lagrimita por un poema de amor dicho al viento, o un suspiro cuando el personaje sufre una desilusión del tamaño de la vida.
pero lo que recuerdo es ese olor del fin del año. el viento desordenando el pelo, las ganas de correr por el patio, de botar las hojas sobrantes, de acomodar los recuerdos y los libros, y de partir…
y los ojos de los estudiantes, sintiéndose libres, huyendo, corriendo…graduándose y olvidando los días pasados dentro del aula.
no siempre se logró que amen la literatura, pero por lo menos, estoy seguro, se logró que no se olviden que para algo existe la palabra…
eso espero…

euler granda

una de las maravillas del encuentro de poesía en paralelo cero fue la oportunidad de encontrarme a los tantos meses de ausencia con el maestro Euler Granda, un verdadero ícono de la poesía ecuatoriana. estoy seguro que la buena historia de la patria pondrá su nombre siempre como ejemplo de ser humano y poeta…

LA ADVERTENCIA

Un día
le regalan a uno
una palabra
y uno la pone al sol,
la alimenta,
la cría,
la enseña a ser bastón,
peldaño,
droga anticonceptiva,
garra,
analgésico,
brecha para el escape
o parapeto.
Uno le saca música,
la pinta,
la vuelve más pariente
que un hermano,
más que la axila de uno.
Uno la vuelve gente
y en los instantes débiles
hasta le cuenta
las cosas subterráneas de uno;
pero cría palabras
y un día te sacarán los ojos.

microcuento futbolero

al apagar la televisión, ella se regresó a mirar su rostro. las lágrimas corrían despacito por sus mejillas, las de él, y sus manos, las de ella, estaban tratando de secar su rostro, el de él.
no sabían si esto era el amor. lo que sí era seguro era que su equipo acababa de ganar el partido y que él no quería estar en ningún otro lugar del mundo mejor que en sus brazos, los de ella.
el próximo domingo decidirían…

recuerdos del encuentro,2

Otro de los poetas que pude conocer en “poesía en el paralelo cero” fue Víctor Cabrera, les comparto algo de su poesía..
y además les pongo el link de su blog www.asuntosdomesticos.blogspot.com

Paseo

No dejaré que la muerte me arrebate
de este sábado al lado de mis hijos
ni que el traje solemne
del servicio funerario
ensucie de cenizas
el cielo de esta tarde.

No puedo permitir
que el pie de un muerto
—el peso impronunciable de un cadáver—
irrumpa de repente en el paseo
como un pájaro caído de las ramas.

No,
porque la muerte es otra cosa
distinta de esta dicha
en playera y bicicleta:

Los muertos no andan por el parque,
no juegan con los niños
ni salen de paseo.

Un muerto es un asunto de otro día,
de tardes sin amor
sin risas
sin dinero…

(pongamos,
por ejemplo,
de un domingo)

recuerdos del encuentro

este segundo encuentro de poesía en paralelo cero dejó algunas cosas.
primero, ya no estoy para andar en cocteles con poetas, el chuchaqui de las tres copas de vino de la inauguración del lunes, me duró hasta el miércoles…
segundo, los poetas son gente maravillosa, extraña, ensimismada, con cámaras de fotos nuevas, generosos, duermen poco, sonríen mucho y leen…
tercer, el xavier oquendo es tu gran tipo.
cuarto, voy a ir incluyendo algunos de los textos de los poetas que conocí en persona en este encuentro, aunque algunos ya los había conocido en sus libros, para iniciar, mario meléndez de chile



MI GATO QUIERE SER POETA

Mi gato quiere ser poeta
y para ello
revisa todos los días mis originales
y los libros que tengo en casa
Él cree que no me doy cuenta
es demasiado orgulloso
para dejar que le ayude
Lleva consigo unos borradores
en los que anota con cuidado
cada cosa que hago y que digo
Ayer no más, en uno de mis recitales
apareció de incógnito entre la gente
vestía camisa a cuadros
y mis viejos zapatos rojos
que no veía hace tiempo
Al terminar la función
se acercó con mi libro en la mano
quería que lo autografiara
y para ello me dio un nombre falso
un tal Silvestre Gatica
Yo le reconocí de inmediato
por sus grandes bigotes y su cola peluda
pero no dije nada
y preferí seguirle la corriente
Luego me deslizó bajo el brazo
uno de sus manuscritos
“Léalos cuando pueda, Maestro” me dijo
y se despidió entre elogios y parabienes
Y sucedió que anoche
y como no lograba dormir
levanté con desgano aquel obsequio
para darle una mirada
Era un poema de amor
un hermoso poema de amor
dedicado a Susana
la gatita siamés
que vivía a los pies del sitio
Parecía un texto perfecto
tenía fuerza y ritmo e imaginación
y todos los elementos necesarios
para decir que era un gran poema
y sin duda era un gran poema
un poema como pocas veces había leído
Entonces me entró la rabia
y la envidia y la cólera
y me pilló la madrugada
con el texto entre las manos
sin atreverme a romperlo
o a hacerle correcciones
Que Dios me perdone por esto
pero no veo otra salida
mañana echaré mi gato a la calle
y publicaré el poema bajo mi nombre

 

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