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acentos perdidos

qué buen descubrimiento el de esta tarde. la página www.acentosperdidos.blogspot.com, no tiene pierde. es más que una simple página de internet, es un movimiento de defensa de la ortografía en carteles y señalética de las ciudades. el nombre completo es “programa de reinserción de acentos en la vía pública”. y se aclara que es una iniciativa que nació como un proyecto personal del español pablo zulaica, quien lo desarrolla en méxico. sin embargo, la iniciativa ha crecido hacia perú y argentina. me parece que bien se podría iniciar uno en el ecuador. queda lanzada la propuesta.

pero, ¿en qué consiste la campaña?

se deben imprimir unos acentos que explican dentro de ellos cuál es la regla ortográfica que se está rompiendo y se debe pegar en el cartel original, hay la anotación de tratar de pedir permiso cuando se trate de un bien privado. si el cartel es muy grande, o está muy alto, se pide hacer un montaje real con el acento y el cartel de fondo.

luego se lo debe enviar a la página mencionada, donde se selecciona uno diario, para seguir con esta campaña de devolerle los acentos a la vía pública.

saludo a la iniciativa desde esta trinchera que ama la lengua y espero tener la fuerza para comenzar algo así en el país.

les dejo algunas fotos de la misma página…

 

 

Euler Granda, premio Eugenio Espejo, 2009

euler granda, poeta

euler granda, poeta

Pocos sábados uno se levanta con tan buenas noticias.

Pocas mañanas la justicia, torpe, demorada, ciega, acierta.

Esta mañana, luego del primer cigarrillo y revisando el periódico, descubro que  el Premio Nacional de Cultura Eugenio Espejo (el más importante reconocimiento cultural el Ecuador) fue otorgado a un amigo, a un maestro y -modesta opinión de poeta que fuma los sábados- al mejor poeta vivo que tiene el país.

Yo conocí a Euler Granda hace miles de años, cuando trataba de debutar en el mundo de la poesía, y el Poeta, con su amistad, su sencillez y su incomparable humanidad, aceptó leer nuestros originales. En la oficina de Marco Antonio Rodríguez, cerca del churo de la Alameda, lugar que dejaba de ser un antro de abogados y daba paso a la literatura de unos jóvenes irreverentes como nosotros,  una vez por semana.

En esa oficina Euler nos leyó, nos escuchó, nos pidió que trabajáramos siempre la poesía con toda el alma y la sangre que tuviéramos. Y nos pidió esperar para publicar nuestro primer libro. Releerlo, dejarlo guardado, esperar que el tiempo hiciera su trabajo. Y si luego, algo había en esas carpetas, algo había sobrevivido, solo entonces, publicáramos. Le hicimos caso, como siempre, y por eso nuestros libros se demoran tanto en salir. Están esperando que, luego del ataque de las termitas, siga habiendo poesía.

Con el paso de los años, nos encontramos muchas veces, tuve la suerte de compartir rones en su casa y de visitar su consultorio (psiquiatra, por supuesto, qué otra cosa puede ser un poeta).

Recuerdo que cuando era guagua tenía pegado en la pared de mi dormitorio un pedacito de un afiche que anunciaba un recital poético, yo no sabía nada del autor pero sus palabaras me acompañaron a enfrentar esa terrible etapa de querer ser un poeta o un ser humano por lo menos:

HISTORIA No 13

en una ciudad

había un hombre

metido hasta la médula en la vida,

tenía la costumbre de ponerse

una rota camisa,

unos ojos ictéricos,

un anillo,

un caracol azul en el oído,

y un boleto de viaje,

entre los libros.

Como el agua que corre

era sencillo

y amaba a una muchacha

parecida a los lirios;

peleaba por un pan en cada boca

y en cada puerta

un poco de alegría.

Le gustaba esperar a que amanezca

y acodarse a la orilla de la tarde,

a componer canciones

para el trigo.

A pesar del dolor y los reveses

nunca le vieron

con la cara triste.

Una vez le mataron,

al doblar una esquina,

le siguieron matando,

con la vida…

Yo soy ese hombre.

Después de tener este texto como cabecera de vida, solo me quedó leer a Euler, amar su palabra, respetar su esencia humana.

Si algún ser humano de los que conozco nunca vendió su palabra o su vida al poder, éste es el Euler. Sencillo hasta el dolor, cariñoso con sus lectores, y además, con el mejor sentido del humor imaginable.

Entonces, como diría el poeta, qué más da, emocionado, emocionado, dejo estas palabras al viento de la nada, como un abrazo de papel y de bytes al maestro Euler Granda…y, como siempre que se habla de un poeta, lo mejor que se puede hacer, es conocer su obra, su palabra, su magia…salud Euler.

EL AMOR

 Las cosas

son otra cosa debajo del pellejo.

Así

la sed es agua amordazada;

el olvido

es el recuerdo con candado;

la música es flor con alas;

los que nacen ahora

son los muertos mañana;

el hoy es ayer;

la verdad

es la mentira más cerdosa;

el amor

no es más que el desamor con piel de oveja.

(acá incluyo un video de Euler, leyendo su palabra en el Festival de Poesía de Medellín)

Cuentos de otros (2)

Ahora un cuento de Juan José Arreola en el que he pasado pensando estos últimos días…

Armisticio

Con fecha de hoy retiro de tu vida mis tropas de ocupación. Me desentiendo de todos los invasores en cuerpo y alma. Nos veremos las caras en la tierra de nadie. Allí donde un ángel señala desde lejos invitándonos a entrar: Se alquila paraíso, en ruinas.

la cobardía es asunto de los hombres, no de los amantes…

7 de agosto 2009.

llegada a guayaquil…carreras. entradas de colores raros. más carreras. un bolón en el café de la tere.

entrar a la cancha del estadio modelo, recordando que nunca fuimos futbolistas y que tal vez era una cosa que nunca íbamos a hacer en la vida. una llamada telefónica a la tropa cósmica (hermandad del éter) y conseguimos pasar a sillas.

es cierto, mucha de la gente que nos rodeaba no sabía qué pasaba, pero la gran mayoría estaba ahí para escuchar al maestro.hugo hidrobo y medio héctor napolitano

comenzó la noche don héctor napolitano, doña beatriz parra, un flautista cuyo nombre no recuerdo y que me pareció que estuvo fuera de contexto, hugo hidrobo y el silencio se hizo en la noche…

habían pasado muchos años bajo el puente, muchas vidas, algunas muertes, muchos silencios y distanciares. acercamientos y muertes por venir.

y allá, a lo lejos, bajo un sombrero del viejo chagall, apareció silvio. solo, poeta, jugando con su voz y con sus silencios.

cuando pensé en este post quise recordar todo lo que sentí esa noche. pero no pude ni puedo.

solo se me llenan, de nuevo, las lágrimas de ojos, y solo me queda compartir un silencio parecido a la más bella poesía.

gracias luna, gracias noche…

gracias maestro y que todo lo malo desaparezca bajo un sortilegio.

(especialmente quiero mandar un abrazo a la tropa cósmica y a sus gentes preciosas…)

una imagen vale más que cien lagrimitas causadas por la poesía…

silvio

acá hay un video de mi canción favorita. fue la única que no canté, para poder tener el video limpiecito de mí. espero que lo aprecien…

óleo de una mujer con sombrero

desde twitter (2)

twitter 2

desde un baúl

mi abuelo era poeta. me acompañaba todo el tiempo a cortarme el pelo (sin duda me hubiera retado terriblemente por el pelo que llevo largo desde el 88), pero mi abuelo era un cómplice maravilloso. en estos días de vacaciones escolares recuerdo que un paseo maravilloso era ir a pasar en casa de los abuelos. no era uns hacienda, no tenía vistab al río. era un departamento màgico con vista a una calle cualquiera de apellido sànchez. pero era un departamento lleno de libros, de revistas, de largas horas conversando con mi abuelo (cuando él se nos adelantóa a la muerte, yo tenía 13 años, así que imaginar qué tan interesante era yo para sus charlas, es difícil de imaginar).
sin embargo, eran vacaciones geniales. comiendo el tostado de mi abuelita, tomando jugo de naranja y conversando con el abuelo hugo.
cerca del final de su vida, me pidió que escogiera los libros que quisiera de su inmensa biblioteca, pero yo no pude. mi abuelo estaba vivo y me era imposible llevarme sus libros, que eran sus hijos. tomé uno, escrito por él mismo y fue lo único que aun conservo.
esos recuerdos que se amontonan vienen con el sabor del dulce de chocolate que comíamos juntos metiendo el dedo y chupando, como dos niños mismo.
estos días de ir soñando e imaginando de nuevo la vida me acordé de mi abuelo. “el surtidor romántico” le decían. mi abuelo es poeta y, sobre todo, siempre fue un tipazo con este nieto que le salió pelilargo y refunfuñón…

desde la política…

mama tránsito amaguaña

mama tránsito amaguaña

desde niño me interesó lo que pasaba en la política del país.

participé activamente en innumerables acciones y espero seguir participando. siempre buscando ver un poquito más allá. y confieso haber tenido un vicio: yo era el único que escuchaba las sesiones del congresos que se transmitían por radio. y además disfrutaba de adivinar por donde iban a hacerse las alianzas, los votos. me divertía pronosticando resultados. suena un poco enfermizo, pero eso me dio un olfato político para distinguir algunas cosas y para descubrir detrás de las “buenas voluntades” siempre los intereses reales, no siempre muy “santos”.

estos pensamientos se cruzaron esta mañana cuando se instala el congreso nacional de nuevo y se escuchan a los políticos hablar de alianzas, acuerdos, cargos y un montón de voces extrañas que me vuelven a evidenciar que si bien la democracia siempre es mejor que una dictadura, de todas formas se trata solo de un juego de poderes para poder organizar un país. o tratar. o destratar. o desarmar.

a veces estos juegos políticos golpean vidas, rompen relaciones, desarman lo real.

a veces, solo a veces…

 (Nota: el retrato es de mama tránsito amaguaña, una de las mujeres que mejor comprendió la política del país, y el artista es el maestro enriquestuardo álvarez. la foto está alojada en www.enriquestuardo.blogspot.com)

desde twitter (1)

un trino de la noche

la muerte en tiempos de internet

el otro día o noche, pensaba o soñaba, qué pasaría con mis identidades vituales si malhadada me encontraba, desarmado, la muerte en un zaguán…

y no tuve ninguna respuesta.

en este mundo 2.0 se van creando identidades, redes sociales, redes de fotos, de música, blogs, twitter y muchas otras huellas que van imaginando identidades, que si bien nos pertenecen, se van enredando.

y si somos tan desconfiados de todo que vamos creando contraseñas distintas para cada identidad, la cosa se vuelve más difiícil.

después de la muerte debe ser terrible que sigamos apareciendo en facebook con comentarios que fuimos construyendo en vida, o que nuestra propia familia y gente que nos bienquiere que pueda seguir encontrando las fotos de flickr o los videos, y no pueda cerrar el círculo invitable y sanador del luto.

las alternativas que se me ocurrían giraban alrededor de entregar a alguine muy confiable las claves de nuestra vida virtual, para que cierre círculos en caso de muerte, pero, honestamente suena aterrador el encargar a alguien esa tarea.

en fin, si el silencio nos sobreviene a las palabras virtuales…sería ideal que alguna forma automática nos borre para siempre de todo lado. de la vida, de los recuerdos, de la muerte misma…

(leí algo sobre la muerte de la bloggera más anciana del mundo http://worldsoldestblogger.blogspot.com/, y algo también en www.elotroblog.com )

(la ilustración es una foto de un alebrije, publicada en http://farm4.static.flickr.com/3378/3548002324_23f96e5cf2.jpg, bajo licencia Creative Commons)

en un rincón del cuarto…

Un "cuelgapoema" del corcho de mi clase...

Un "cuelgapoema" del corcho de mi clase...

el tiempo se escurre bajo la puerta

las hadas bailan charangos colagados con los armadillos desnudos en el centro de la alfombra.

por la ventana solo las nubes

y en un rincón del cuarto

donde tengo la pena que van dejando amontonada los adioses…

sería fácil no escribir

no sentir

no dormir para dejar de soñar.

pero también sería fácil aprender a contar en idiomas que ya no se usan

o a construir castillos en el aire en vulcanizadoras…

nada de eso es sencillo hoy

miro mis manos y están entrelazadas una a la otra

como suplicantes

miro mis pies

y no los miro caminar

miro las letras

las letras

todas las letras

y ya no cantan

y el silencio me corta en dos la mejilla del alma…