microcuento
amanecí y me encontré menos viejo. el tiempo caminó al revés anoche en mi cuarto. el problema es que en el momento en que iba a descubrirlo, el tiempo iba para atrás, nunca sabré en qué lugar de la historia estoy.
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¡Qué bueno! El placer esquivo… Y aunque vaya para adelante, tampoco sabremos en qué lugar estamos…
Tener menos conciencia del tiempo,
hace que se disfrute aquí y ahora.
sin tantos edificios pasados,
y sin tantos abismos inciertos futuros.
Solo disfruta!!!